| Cirugía para Agrandar el Pene
La Cirugía Peneana consigue habitualmente aumentar la longitud de la cara visible del pene en reposo, no variando la longitud en erección. La sección del ligamento suspensorio y la confección de colgajos de piel de pene son los procedimientos habituales.
Probablemente la longitud adicional habitualmente obtenida ronde los 2 cm. La elongación mecánica con "pesas" es teóricamente posible, aunque no hay publicaciones concluyentes en la literatura médica reconocida y aceptada como confiable. Puede caber la posibilidad de lesión de los nervios (neuropraxia) por elongación o por la pesa y/o lesión uretral por la misma causa. Las complicaciones más frecuentemente observadas con la cirugía de elongación peneana son: retracción queloide de la incisión prepubiana, el "pivot" (se balancea para los costados) del pene por sección del ligamento suspensorio (que es el que lo sostiene) y la lesión del paquete vasculonervioso dorsal (que da la sensibilidad del glande).
Las cirugías de elongación con el empleo de prótesis o injerto venoso deben ser evaluadas con criterio crítico y objetivo, no existiendo series extensas publicadas a la fecha. Habitualmente no hay descripciones reproducibles y confiables de las variaciones obtenidas en la longitud ni de los métodos empleados para la medición. La cirugía de elongación y agrandamiento peneano es la causa más frecuente de demanda por mala praxis médica en cirugía urológica en los EE.UU.
Respecto al engrosamiento peneano los resultados deben evaluarse con cuidado. La inyección de tejido graso autólogo (propio del individuo) son desaconsejadas porque frecuentemente producen adherencias y fibrosis a las estructuras del pene. El injerto dermograso (de piel y tejido adiposo) es tal vez el procedimiento más seguro.

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